Los límites de velocidad vuelven a ser cuestionados. Desde la Asociación Española de la Carretera (AEC) se ha presentado una solicitud a la Administración para que se realicen actualizaciones sobre los límites genéricos de las vías en las carreteras españolas.

La AEC propone que se modifiquen los límites de velocidad de las carreteras españolas

Según la AEC, que preside Miguel María Muñoz, antiguo director de la DGT, los límites de velocidad no se respetan en nuestros país debido a que no responden a una realidad contextual, es decir, según que tramos y que vías circular a 120 km/h puede ser peligroso o todo lo contrario, hacer perder la concentración al conductor.

Para la AEC muy pocos accidentes tienen como factor desencadenante una velocidad inadecuada, en contra de lo que aseguran la DGT y sus magníficas (y totalmente subjetivas) estadísticas.

La propuesta sugiere aumentar el límite de 120 km/h a 140 km/h en aquellos puntos dónde el número de accidentes sea mínimo o nulo, y reducir a 100 km/h en los puntos negros de las vías.

Además, plantean la posibilidad de usar paneles de información variable que permitan indicar a los conductores la velocidad adecuada en todo momento atendiendo a factores como el tiempo, el estado de la vía, el tráfico… Estas soluciones ya están siendo usadas en otros países europeos como Francia e Italia.

Esta iniciativa se ha presentado unos días antes de que comiencen a ejecutarse las nuevas medidas en contra de los delitos contra la Seguridad Vial establecidos en Códigos Penal de las que hablamos el otro día.

Pere Navarro por su parte, descartó por completo que esta propuesta se vaya a ejecutar: “Unos piden que se pueda correr menos y otros, que más, así que se va a quedar igual” y la DGT ya está cerrando la última fase de instalación de radares fijos en las carreteras españolas, medida que supondrá una inversión de 14 millones de euros para 200 nuevos puntos de control.

Vamos que es mejor matar al perro que intentar eliminar la rabia. Sobre todo teniendo en cuenta que matándo al perro encima te llevas unas comisiones que te permiten gastarte un dineral en más máquinas mataperros… ¿se me entiende? jajajaj

Fuente: El Mundo