Estamos tan acostumbrados a ver este logotipo en los famosos deportivos Ferrari que muchas veces no nos paramos a pensar cual es su origen. Pues bajo mi punto de vista es importante conocer su origen pues forma parte de la historia de esta marca desde sus inicios.

Origen del cavallino rampante de Ferrari

El primer origen del cavallino rampante se sitúa a principios del siglo XX, durante la Primera Guerra Mundial. Un famoso piloto de aviones de combate, el conde Francesco Baracca lo llevaba pintado en los laterales de su caza y con él, según aseguró más tarde su propia familia, la suerte estuvo de su parte durante todo el tiempo que combatió.

Venció en 34 duelos del aire hasta que finalmente fue derrotado y hallado muerto el 19 de Junio de 1918. Muchas son las teorías acerca del porque Baracca eligió este logotipo para su escudería. La más creíble explica que como las fuerzas aéreas por esa época todavía no disfrutaban de indenpendencia administrativa dentro del ejercito, su escuadrón, los “Battaglione Aviatori”, estaban enrolados bajo el régimen de caballería y esa fua la razón de la elección de un caballo encabritado como insignia para sus aviones.

Más adelante, el 17 de junio de 1923 Enzo Ferrari ganó una carrera en el circuito Savio de Ravena (una de las primeras victorias del italiano fundador de Ferrari), y allí conoció a la condesa Paolina, madre de Baracca. Ésta le pidió que colocara el logotipo del cavallino en sus deportivos, asegurándole que le daría suerte. Creo que esta aseveración esta más que comprobada…

Sin embargo no fué hasta 11 años más tarde cuando Alfa le permitió a Enzo colocar esta insignia en su coche. Venció su primera carrera en ese mismo día con el logotipo ya colocado. Aunque el cavallino mantuvo su color negro, Enzo Ferrari le añadió como fondo el color amarillo que era el color representativo de Módena, lugar de nacimiento de la marca.