Lewis Hamilton, de McLaren, logró quedar primero en el GP de Australia esta madrugada en el circuito de Albert Park. Completando el podio quedaron Nick Heidfeld de BMW, que quedó segundo, y Nico Rosberg de Williams, que quedó tercero.
Fernando alonso quedó cuarto tras empezar la carrera en el puesto undécimo, aprovechando los numerosos abandonos, realizando una gran carrera, y protagonizando un interesante duelo con Heikki Kovalainen del que finalmente saldría victorioso.
Definitivamente se ha notado claramente el cambio de normativa que prohibe el uso de controles de tracción en los monoplazas, dado el hecho de que sólo 7 coches de los 22 que empezaron la carrera consiguieron finalizar el Gran Premio, convirtiendo esta carrera en una de las más caóticas en los últimos 20 años.
Ha sido una mala carrera especialmente para los Ferrari, dado el hecho de que ninguno de sus dos coches consiguió terminar la carrera. Kimi Raikkonen, el vigente campeón, tras salir decimoquinto, consiguió remontar hasta la tercera posición, pero finalmente tuvo que abandonar por un problema mecánico. Parecida suerte correría Felipe Massa, que salió cuarto, pero quedó atrapado en la rampa de salida y finalmente abandonó por problemas técnicos.
Parece que, con la nueva normativa el panorama ha cambiado bastante, pero sin embargo, la actuación de Alonso arroja ciertas esperanzas, dado el hecho de que consiguió terminar la carrera acercándose muchísimo al podió, a pesar de haber salido muy distanciado de los puestos de cabeza. Aunque es pronto para juzgar nada, esperamos que Alonso finalmente pueda estar luchando por el campeonato junto a los Ferrari, McLaren y BMW.

Este año Alonso lo tiene muy muy complicado… es un pena que el r28 este tan verde.
Alonso tuvo muchísima suerte de su lado, en condiciones normales (sin tanto coche fuera de la pista ni fallos infantiles como el que cometió Kovalainen tras superarle) hubiese quedado 9º o por ahí, como él mismo declaró al final de la carrera.
Si este año Alonso termina 5º del mundial ya será toda una hazaña, el coche de momento no da más de sí.