Un video y dos auténticas joyas de la marca del cavallino rampante.

De un lado el Ferrari F40, toda una leyenda del ayer en la marca de Maranello, pero que todavía puede poner en su sitio a la mayor parte de los coches en producción actuales. Propulsado por un motor V8 de 2.9 litros turboalimentado, que desarrolla 478 CV.

Del otro el Ferrari 599 GTB Fiorano, una auténtica maravilla que sin duda también dejará huella en el tiempo. Propulsado por un motor V12 de 6 litros que desarrolla la friolera de 620 CV.