Según un estudio divulgado por la revista “Particle and Fibre Toxicology”, los gases de combustion que generan los motores diesel producen una reacción de agobio en la actividad cerebral.

Humos del gasoil 

Anteriormente ya se había descubierto que las nanopartículas de estos humos atacaban a los pulmones y eran cancerígenas, incluso insinuándose su posible final en el cerebro, pero esta es la única vez que se demuestra su alteración de la actividad cerebral.

Tras realizarse un experimento con 10 voluntarios en la universidad de Zuyd, a los que se introdujo en un ambiente de exposición a los gases del gasoil conectados a un encefalograma y mantenerles una hora y media en observación tras ésto, se pudo comprobar como, tras media hora, su actividad cerebral era alterada, provocándose una situación de agobio en la corteza cerebral que continuaba incluso cuando se había abandonado la exposición al gas.

A pesar de ésto, aún no se conoce en qué medida afectan dichas partículas en un ambiente de calle.

Tras una época en que los motores diesel se han puesto muy de moda, con estudios como éste y con el hecho de que, el precio del gasoil cada vez se iguala más con el de la gasolina, parece que tendremos que empezar a olvidarnos de los “petroleros”. Y es que donde esté el rugido de un motor gasolina subiendo de vueltas … ;-)