Semana santa

Finaliza la Semana Santa y con ella uno de los periodos más conflictivos en cuanto a desplazamientos por carretera y accidentes se refiere.

La cifra de muertos en carretera ha sido de 61, 42 víctimas mortales menos que en el mismo periodo del año pasado, lo cual es sin duda alentador ya que la rebaja de muertes en términos porcentuales es muy importante (un 41%).

Desde elrincondelconductor nos alegramos profundamente de que este año haya 42 personas más que pueden volver a sus casas sanas y salvas, volver con sus familias y continuar con sus vidas después de pasar unos dias de descanso.

Los políticos no han tardado en saltar a la palestra para anunciar los buenos datos y, como no, felicitarse por ellos. Atribuyen la rebaja de muertes a las medidas tomadas por la DGT, es decir, básicamente al carnet por puntos, a la reforma del código penal y a la extensión de la red de radares. Sin embargo, a mi me gustaría saber qué hay de cierto en ésto y cuantas vidas se han salvado realmente por estas medidas.

El año pasado se registraron 103 muertos en carretera, cifra muy similar a la de 2006, año en que se registraron 108, la cual a su vez era muy similar a la de 2005, cuando se registraron 105 muertos. Debemos tener en cuenta que medidas como la ampliación de la red de radares o el carnet por puntos, ya estaban en marcha en 2007, y sin embargo la reducción en las muertes fue muy escasa y nadie se colgó “medallas” por esta “no reducción”, sino que más bien se optó por culpar a los conductores por su falta de precaución al volante.

Si analizamos la serie histórica de la evolución de víctimas mortales en Semana Santa encontramos que en el año 1990 hubo 192 muertos, y esa cifra se fue reduciendo poco a poco hasta nuestros dias, lo cual invita más a pensar en un proceso de reducción natural por las mejoras en los coches y en las carreteras que por la aplicación de unas medidas que datan de un par de años a esta parte. Si seguimos analizando también encontramos años como 1993 en el que hubo 175 muertos en Semana Santa, y al que siguió 1994 en el que hubo 118 muertos (57 muertos menos), o 1999 año en que hubo 173 muertos en Semana Santa, al que siguió el año 2000 con 116 muertos, ambos casos muy similares al actual (pero sin carnet por puntos ni tantos radares), lo que vuelve a invitar a seguir pensando en un proceso natural de reducción de víctimas.

Otro detalle que nos gustaría analizar una vez esté calculado, es de los desplazamientos. A ninguno se nos escapa que el poder adquisitivo de las familias actualmente no pasa por un buen momento, debido fundamentalmente, al encarecimiento de las hipotecas y la subida que han experimentado recientemente los productos básicos. Si unimos este detalle al hecho de que este año la Semana Santa se ha desarrollado en unas fechas especialmente tempranas y al mal tiempo que se esperaba para ese periodo, podemos suponer que habrá sido menos gente la que se haya animado a salir de vacaciones, lo cual sería otro punto a tener en cuenta para llegar a esa reducción de víctimas. Por el momento, y hasta tener los datos definitivos de desplazamientos, ésto no es más que una conjetura.

Sin embargo desde tráfico e interior siguen vendiéndonos los buenos resultados de las medidas adoptadas recientemente, a pesar de que es, como mínimo dudoso pensar que los buenos datos tengan alguna relación con dichas medidas. Y es que a fin de cuentas todo es política, y en política nada cuenta tanto como saber venderse bien.