El siguiente video es un buen ejemplo de las diferencias entre la tracción total y la propulsión trasera cuando ambas son exprimidas al máximo por manos expertas.
Podemos ver rodando en circuito a un Lamborghini Gallardo LP 550-2 preparado por Valentino Balboni y pilotado por el mismo Valentino Balboni, que es seguido por un Lamborghini Gallardo LP 560-4 que, con su tracción total, no es capaz de igualar la gracia que exhibe al desplazarse el LP 550-2.








